I
Cuando Clarissa se fue a la Capital sólo dejó una nota sobre la mesa de la cocina . Las letras eran poco entendibles, pero si el tiempo ayuda en algo definitivamente es en conocer, entender y acostumbrarse, y por supuesto yo estaba acostumbrado a Clarissa y a sus extensas manifestaciones literarias. Habia empezado a escribir diciendo que una ciudad como la nuestra no estaba preparada para una tormenta tan desastroza como aquella y que ella tampoco estaba preparada, que estaba cansada de tanta presion así que iría a la capital para ver si allí solucionaba el problema. Dejo escrito al final de todo que ya no regresaría más. No explicó por qué, suposo que yo lo entendería, y ciertamente así fue. II
Al lado de la nota habian algunas fotos nuestras de cuando nos conocimos. Las había tomado Vanessa cuando estabamos cantando una canción en el parque a tres cuadras de su casa. Se nos veía tan chistosos que Clarissa se enojó mucho con ella y conmigo cuando supo que las había colgado en Facebook. "¿Y por qué te enojas conmigo?," le pregunté y Clarissa respondió que era un complot entre Vanessa y yo, que yo la hacía reir con muecas poco convecionales para que Vanessa aprovechara el momento y pudiera sacar alguna evidencia fotográfica con cual poder difamarla y dañar su reputación en su adorada red social.
Recuerdo haberle dicho que tenía una gran imaginación, pero si tal era el caso estaba dispuesto a cooperar para mostrar mi inocencia. Y bueno, así fue como nos conocimos y empezamos a salir y a tener citas cada vez más seguidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario